sábado, noviembre 15, 2008

yo comparto, tu compartes, el comparte...


Esta mañana ha venido un señor anciano al hotel, me ha pedido amablemente si le dejaba el periodico de ayer el "le monde" para leerlo, primero le he dicho que los periodicos son para los clientes del hotel pero luego he pensado que era una tonteria lo que acababa de decir y que que mas da! asi que se lo he dado.

Ayer una señora entro al hotel maravillada por la chimenea de la recepcion, me dijo cuanto le gustaba y lo maravilloso que seria sentarse delante con un cafe y contemplar el fuego, despues me ha pedido si podria algun dia hacerlo :sentarse delante con un cafe al lado del fuego y disfrutar de la chimenea si era posible, yo he dicho como era de esperar por mi posicion que bueno que solo cuando no hubiera mucha gente, pero luego he pensado en lo bueno que seria hacer lo que habia dicho la señora y le he dicho "venga cuando quiera".

B y yo vamos a compartir un piso dentro de un tiempo, nos da miedo compartir, nos da miedo pensar que no nos ira bien, pero no lo decimos creo, no estamos acostumbrados a compartir nuestras vidas porque siempre hemos estado como dos almas candidas, a nuestra bola completamente, sin dar explicaciones a nadie y por nada y tambien es la primera vez para los dos.

Nadie nos enseña a compartir sino nosotros mismos , el otro y lo que has vivido.

Algunas personas viven en pequeñas guaridas, cajas transparentes hechas de nadas, de miedo, inseguridad, egoismos, ansias, frustraciones y algunas no dejan que nadie abra esa caja...sere yo como uno de ellos? estare al otro lado? sere capaz de compartir la chimenea, el periodico, la vida con otro ser humano?...lo estoy complicando demasiado?? si creo, o no no lo se ciertamente, no importa, me queda la ilusion, que es la unica cosa mas importante que todo eso, eso y que no hay que tener miedo a la vida digo.


1 comentario:

Avelina García Colmenero dijo...

También se comparte el paisaje tras las ventanas... Ánimo, almas solitarias. El café mañanero está mejor en compañía, aunque te levantes de un humor de perros. Besos de Super2.